lunes, 21 de enero de 2008

ACONCAGUA 13 DE ENERO DE 2008



Viajamos 14 personas, motivadas, comprometidas, bien equipadas y entrenadas.
Nos costó llegar a Penitentes, parecía como si el cerro de alejara de nosotros a medida que pasaba el tiempo y los kilómetros.
Cargamos las mochilas con lo mínimo, e ingresamos el 28 de diciembre en la quebrada del río Vacas. Son tres días de aproximación hasta llegar a Plaza Argentina el Campo Base, donde nos esperaba el Chuky - Daniel Lopez Expediciones, nuestras cargas fueron en la mulas de LANKO EXPEDICIONES.
Allí en el Base pasamos el año nuevo con una fiesta increíble, hay que tener en cuenta que todo lo instalado en ese lugar son carpas y baños de chapa, pero espíritu cuartetero, más unos cuantos litros de bebidas espirituosas nos pusieron a tono con el resto de país que a esas horas - digo horas porque brindamos dos veces debido al cambio horario/energético - estaba también de fiesta.
Después con un descanso el primero de enero comenzamos el ascenso al Campo Uno que está a unos 4900 m.s.n.m. hicimos un porteo llevando comida combustible y algo de equipo, luego nos trasladamos a dormir.
Desde ese emplazamiento, más alto que las nubes trabajamos para abastecer el Campo Dos a casi 6000 m.s.n.m. también llevamos cosas allí y las dejamos en unos bolsos, menos un bolsita que dejé yo, Toni, por vago la acomodé abajo de una piedras y al fin un zorro se comió las valiosisimas galletitas. Cuando teníamos que ascender a ese campamento la meteorología tomó un curso poco alentador y debimos permanecer en el Uno dos días más, esto nos obligó a descender a Plaza Argentina para llevar basura y muchas bolsas con materia fecal, una medida asquerosa, pero muy acertada e importante si pretendemos preservar ese cerro, también subimos un refuerzo de comida para compenzar lo consumido en la permanencia extra.
Nos transmitieron por radio un pronostico muy desalentador y hasta pensamos que este año todo terminaría con una desesperada búsqueda de los elementos que ya estaban en el Campo Dos y regreso a Plaza de Mulas a través del collado Ameghino-Aconcagua.
Afortunadamente los pronósticos no se cumplieron y continuamos hacia el Campo Dos, allí descansamos un día completo y al otro, el domingo 13 de enero no muy temprano salimos con destino a la cumbre, en el camino se quedaron tres, Alejandro con vómitos y dolor de cabeza, Pablo con un ojo nublado y Laura la coordinadora de operaciones se bajó también a cuidar del campamento, estos problemas relacionados a la altitud son comunes y todos tienen otra oportunidad, lo mejor es hacer lo que Ellos, tener la grandeza suficiente para aceptar el problema y bajar, resolverlo inmediatamente y no convertirse, por terquedad o empecinamiento, en un gran problema para todo el grupo en un lugar todavía más alto e inaccesible.
Los demás alcanzamos la cumbre completando la ruta de la Travesía de Polacos, una ruta poco frecuentada, debido a lo exigente del ultimo esfuerzo, completamente sobre nieve desde la puerta de las carpas a la cumbre, es muy largo y por ello se han creado alternativas a esta ruta, utilizando campamentos de otras, como el Campo Tres de la quebrada de Guanacos y Cólera, una sutileza con maquillaje para no hacer la ruta normal desde Nido de Cóndores, son cosas de las empresas y las respetamos.
En nuestros planes está siempre la inquietud de buscar caminos dificiles, sin sobrexponernos, cuando hacemos estos intentos en unidades de un numero importante de personas. Con este espíritu; Ayelen Santillan, Marta Sepulveda, María Oscos, Marcos Olmos Sanchez del Alamo, Juan Rafael Segattori, Victor Suriano, Gervasio Claverie, Angel Cozzi, Juan Eymann, José Perotto y Yo nos abrazamos en la cumbre y después de un rato, grabar en vídeo como hicimos con toda la expedición y sacar cientos de fotos comenzamos la bajada, duro pero feliz descenso hasta el Campo Dos.
El 14 salimos con destino inmediato a Nido de Cóndores, de paso para el campamento base de la ruta normal, Plaza de Mulas, una caminata extenuante, sobre todo por la resaca del día anterior, que inunda el cuerpo de ácido láctico, pasamos varios neveros chiquito pero en los que nos enterrábamos hasta las rodillas, entre nieve polvo y penitentes de hielo. Paso a paso llegamos al filo desde el cual se ve la ruta normal, y allí mismo corrimos cuesta abajo, llagamos a Plaza de Mulas como a las 19 horas y nos internamos en la carpa de Geo Trekk para tomar cerveza y comer piza.
El 15 desayunamos temprano, dejamos la carga para las mulas de LANKO y salimos para caminar los últimos 36 kilómetros. Esa tarde llagamos a la estación de guardaparques que además es el acceso principal del Parque Provincial Aconcagua, Horcones, claro, antes habíamos pasado a comer unos sandwichs por Confluencia, un campameto intermedio con abundancia de servicios que está a solo dos horas de camianta desde el ingreso del Parque. A la noche terminamos con un asado en la central de LANKO en Los Penitentes.
Puedo hacer muchas apreciaciones como persona, como jefe de expedición, como veterano después de 22 cumbres, pero me parecen más importantes algunas cosas que escuché, referidas al estilo de la expedición, si lo supieron valorar es por que vibramos parecido, gente tan diferente unida por el peso de un objetivo significativo, es una prueba de la diversidad y cuanto esta aporta al trabajo grupal.
Ex camaradas de la expedición Aconcagua 07/08 les mando un abrazo, seguiremos unidos, aun queda mucho por hacer.

Toni

1 comentario:

Unknown dijo...

Dejá de chamuyar.